Arat Dink, Serkis
Seropyan, Karin Karakashli, Aydin Engin, todos miembros del equipo
del personal de “Agos”, semanario de Estambul, y Ergan Dogal, el
abogado de la familia Dink, son acusados de “denigrar el sentimiento
turco” (“denigrating Turkiness”), de acuerdo con el artículo 301 del
Código Penal de Turquía. Algunos pueden pasar tres años de prisión,
si son condenados. El pretexto de la acusación es la publicación de
una vieja entrevista a la Agencia de Noticias Reuters en la cual el
recientemente asesinado Hrant Dink hizo referencia al
genocidio de los armenios (Genocidio Armenio).
Renombrados
escritores, catedráticos y periodistas como Orhan Pamuk, Elif
Shafak, Taner
Akçam, Ragip Zarakolu fueron acusados de ofensas
criminales similares en los últimos tiempos. Algunos escogieron el
auto-exilio y ahora viven en Europa, los estados Unidos y en otros
lugares temiendo por sus propias vidas, intentando escapar del
destino que Hrant Dink encontró.
Nosotros, los
abajo firmantes, protestamos enérgicamente contra el uso desdeñoso
del artículo 301 del Código Penal. Su utilización ha demostrado ser
una violación aberrante del ejercicio de la libertad de expresión y
del pensamiento. Internacionalmente no ha traído sino sólo el
desprecio y localmente ha fomentado una atmósfera de odio y
xenofobia. Es una advertencia dolorosa de la falsa llamada de las
autoridades turcas para obtener una comisión mixta de historiadores
que estudien el pasado.
En solidaridad con los eruditos, los artistas, los periodistas, los
activistas de los Derechos Humanos, que buscan la libertad de
expresión y de pensamiento hacemos un llamado a las autoridades
turcas para que desechen el artículo draconiano de una vez y para
siempre.